Quince páginas. Un verano. Un niño que entra a primer grado preparado en vez de oxidado.
Este cuaderno está hecho para un momento específico: el espacio entre terminar Kindergarten y empezar primer grado. No es un repaso general. Son las habilidades exactas de lectura y matemáticas que un niño que va a entrar a primer grado necesita conservar, y las que se espera que tenga desde el primer día.
Lo creamos como enseñamos en nuestro centro: primero entender, después la velocidad. Un niño que realmente entiende que los números se pueden separar y volver a juntar no necesita un truco para sumar hasta veinte. Un niño que escucha los sonidos dentro de una palabra no necesita adivinarla. Esa es la diferencia entre un estudiante que solo pasa el verano y uno que empieza el año con verdadera confianza.
📘 Qué incluye
15 páginas con nuestra estructura puente característica
Una guía «Cómo usarlo» para padres: léela primero, toma dos minutos
10 páginas de contenido que alternan lectura y matemáticas
Lectura: sonidos de las letras, unión de sonidos, palabras de uso frecuente y primera comprensión lectora
Matemáticas: contar, sentido numérico, comparar, y sumar y restar hasta 20
Un Reto Mixto acumulativo que reúne todo el verano
Una página de reflexión donde tu hijo dice qué se le hizo más fácil
Clave de respuestas completa
Letra extragrande y espacios amplios para manos pequeñas
🎯 Ideal para
Niños que terminan Kindergarten y van a entrar a primer grado
Familias que quieren lectura y matemáticas en un solo libro, no en dos
Evitar la pérdida de aprendizaje en el verano sin montar una escuela de verano
Tutores y campamentos que necesitan un programa estructurado de 3 a 4 semanas
Familias de educación en casa en la transición entre grados
📝 Cómo funciona
Descárgalo al instante e imprime el cuaderno completo.
Lee la página «Cómo usarlo» antes de empezar.
Trabajen una página de contenido por sesión: de 10 a 15 minutos es suficiente a esta edad.
Guarden el Reto Mixto para la última semana del verano como una verdadera prueba.
Hagan la página de reflexión junto con tu hijo, en voz alta. En esa conversación es donde el aprendizaje se vuelve suyo.